7:15 de la mañana. Miro por la ventana. El suelo está mojado, pero no llueve. Estupendo. Me despido de la jefa y de Mendi, y me voy al tren. Como se preveía nieve a nivel del mar para la noche, supongo que hará frío, así que me pongo la txapela.
Salgo del portal y... leche! Si está todo blanco! ¿Cómo no lo he visto antes cuando he mirado por la ventana?
Por suerte, en el suelo no ha cuajado (más concretamente aceras y carreteras, porque parques y si tienen una buena capa, igual que los elementos de mobiliario urbano), de forma que llego a la estación sin patinazos ni problemas. Además, como tengo tiempo, tiro un video y unas pocas fotos con el movil:
Cuando llega el tren y me subo, de nuevo está empezando a nevar... Qué poquito nos queda del invierno, pero qué chulo está siendo!!




