domingo, 31 de octubre de 2010

Contradicciones

El martes tuve la agradable sensación de que mi vida volvía a ser la que era. De que sabía lo que hacía. De que me gustaba lo que hacía y a donde iba.

El miércoles tuve la desagradable sensación de que no tenía manera de enderezar mi vida, que escapaba a mi control, de que por muy bien que hiciera las cosas, el rumbo era el que era.

Hoy no me dejo llevar. Ni positivo ni negativo. Es más sencillo que eso. En algunos temas voy recuperando el orden natural de las cosas. Porque, siquiera en parte, dependen de mi. Y lo que puedo hacer, lo hago. En otros temas, no depende de mi, y cambiará o no cambiará, según toque. Y no tiene sentido luchar contra ello, ni contra el amanecer o contra las fases de la luna.

Pero todo esto no es nuevo...

Deus, dona mihi serenitatem accipere res quae non possum mutare, fortitudinem mutare res quae possum, atque sapientiam differentiam cognoscere




Para quien no lleve bien los latinajos, que sepáis que Google Traductor también sabe latín (en versión Alpha).

_

No hay comentarios: