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domingo, 10 de octubre de 2010

Ciencia Ficción Aplicada

Cuando uno come demasiado, a veces se le ocurren ideas raras...

El jueves me dió por pensar que, si algún día consigo un condensador de Fluzo, tengo muy claro cómo voy a usarlo. No voy montarlo en un DeLorean para viajar físicamente en el tiempo, que eso es muy problemático, como el cine y la literatura nos ha enseñado en multitud de ocasiones. No. Si consigo solucionar el problema de la Dispersión de Flujo sin tener una carrocería de acero, donde lo conectaré será al router.

No estoy particularmente interesado en volver a 2007 y encontrarme conmigo mismo... aparte de que ya sabemos las consecuencias que eso podría tener. No, no me interesa. Lo que sí suena más interesante es mandarme un correo electrónico a mi mismo en el pasado... avisandome de un par de cosas que puedan pasar... de cómo afrontarlas de la mejor manera, después de los años de experiencia... por qué no, una combinación de bonoloto... ;)

Lo relevante de todo ésto... ¿cómo conseguir que me llegue ese correo sin que se considere spam (recibo un mensaje de mi mismo que sé que no he mandado... con fecha futura... eso no me lo creería, no llegaría a leerlo). Y, aun leyéndolo... cómo hacer que las cosas realmente cambien? La realidad es tozuda, y tiende a volver a su dirección original... en El Fin de la Eternidad se mencionaba un Teorema sobre eso...

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jueves, 13 de mayo de 2010

El final de una época


La semana pasada, durante una disertación sobre satélites de comunicaciones, alguien preguntó cómo se lanzaban. La respuesta era muy sencilla: se contrataban a los rusos los cohetes Soyuz, a los franceses los Arianne, o a la NASA los transbordadores (se mencionó específicamente el Endeavour), que se encargan de poner los satélites en órbita.

Trasteando en Wikipedia porque me dí cuenta de que no recordaba los nombres de los trasbordadores (salvo el tristemente célebre Challenger, y el mencionado Endeavour), me he encontrado una noticia triste: el final del programa STS, del Space Shuttle.

Hoy es 13 de mayo. Mañana, 14, se lanzará (o al menos así está previsto) el Atlantis, para llevar componentes a la ISS, la Estación Espacial Internacional. Está previsto que sea su último vuelo. Igual suerte correrán el Endeavur el 29 de Julio y el Discovery el 16 de Septiembre. Los suministros a la ISS quedarán en manos, principalmente, de los Soyuz (en los que, además de Rusia, también entra a participar la ESA) y de los vuelos de aprovisionamiento no tripulados.

Es cierto que los transbordadores (salvo el Endeavour, que sustituyó al Challenger) son ochenteros, y que cualquier vehículo que, después de tantos años, siga funcionando, empieza a tener cierta propensión a las averías. Y una avería en un vehículo que tiene que soportar las grandes tensiones de un lanzamiento espacial, o las enormes temperaturas de una reentrada en la atmósfera, puede ser fatal (como ya fue en los casos de Challenger en 1986, o del Columbia en 2003). Por tanto, tiene su parte de lógica que, despues de casi 30 años de servicios, sean retirados.

Pero, para mi, representa que el 16 de septiembre llegará el final de una parte de mi vida. La parte en la que existía realmente una nave espacial capaz de despegar, aterrizar y volver a utilizarse, como en la ciencia ficción.




domingo, 4 de abril de 2010

En el cine

Había perdido la cuenta del tiempo que llevábamos sin ir al cine. Unas historias en su mayoría sin interes, con pocas novedades, unido a la falta de tiempo, y al desbordado precio, hacen que no sea una de nuestras prioridades. Sin emabargo, estos días se han juntado un exceso de tiempo libre por un viaje cancelado, una disposición de efectivo, y una película / tecnología que hacían que el cine, por una vez, tuviera algo que aportar: fuimos a ver Avatar.

La película en sí no está mal. Un argumento relativamente sencillo, con unos toques puntuales de dramatismo que lo hacen muy interesante a ratos, y un final que me pareció muy poco creíble, pero entretenido. La jefa la describió muy bien como "una mezcla entre Matrix y Final Fantasy XII. De la primera, el concepto de vivir a traves de un cuerpo que no es el propio, y de la segunda, la imaginería (grandes bosques frondosos, enormes montañas flotantes, todo eso también existe en Ivalice. Incluso los Na'vi tienen la misma filosofía de las vieras! Y viven igual!)

Más importante es que ha sido la primera película en popularizar la tecnología 3D. La primera en comercializarse en 3D, todo el tiempo, y a gran escala. La que ha hecho que en muchas salas se hayan implantado equipos de esta tecnología... que a partir de ahora se van a seguir usando para otras películas. La verdad es que la tecnología aun tiene sus limitaciones (colores a veces poco definidos por la polarización, sensación de 3D que puede llegar a perderse dependiendo de los movimientos de la cabeza, elementos cuyo enfoque/desenfoque quedaría muy bien en cine 2D pero que restan percepción de algo que te aparece como 'cerca'), pero que, sin duda, se percibe como el principio de una revolución. Seguro que todo eso puede subsanarse y en poco tiempo veremos cine 3D, (o cine en casa 3D) con total naturalidad y enorme calidad. Y aunque seguro que en 10 o 12 años volveremos a ver Avatar y diremos 'Jo! Mira que efectos más cutres' tal como nos pasa hoy en día con grandes películas de los 80 e incluso 90, creo que hemos hecho bien en verla. Forma parte de la historia del cine.

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miércoles, 2 de diciembre de 2009

De recopilación

Estos días he estado teniendo, de nuevo, sueños raros. Por ejemplo, que Sergio, desde su esquina de Bilbao, se había cabreado un montón conmigo, y de él dependía un planteamiento mío de vida importantísimo. En este caso en concreto me desperté agobiadísimo y fui donde la jefe (que aun no se había dormido) a explicarle todo... me costó darme cuenta de que no era realidad... creo... ;)

P. nos ha vuelto a dar un pequeño susto. No ha sido nada serio, pero ha requerido unos días en el hospital y unas noches en vela...

En el restaurante donde he comido hoy había una cenefa muy curiosa, con grupos de cuatro puntitos, en relieve. Se me ha ocurrido que si un ciego pasara la mano por ahí, solo iba a leer un montón de letras g, de forma que se quedaría pensando 'pero quien ha escrito esta chorrada?'. Claro que el proceso de pensamiento posterior ha sido aun más raro... qué leería un ciego si se pusiera a leer en Braille el gotelé de una pared? O, más exactamente (y recordando el Teorema de los infinitos monos) , cuanto tardaría una máquina de gotelé en escribir las obras completas de Shakespeare en Braille trabajando en una pared al azar?

En fin, para quien quiera documentarse más sobre mis idas de tarro, recomiendo el relato "Mucho, mucho tiempo", de R. A. Lafferty.

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domingo, 26 de octubre de 2008

Sufragio Universal

Sufragio Universal es un relato corto de ciencia ficción, escrito por Isaac Asimov en 1957. Sí, hace ya 51 años.

Puede leerse aquí.

No es de sus relatos más relevantes (como aquellos en los que inventó la palabra robótica), ni de los más prescientes (como cuando previó, 30 años antes de que ocurriera, los efectos psicológicos del viaje espacial, o el efecto de las calculadoras en la educación), ni siquera de los mejores (entre ellos, recomendaría la última pregunta o nightfall). Pero lo saco a colación porque, a pesar de estar escrito hace 51 años, está ambientado en hoy en día, literalmente: entre el 20 de octubre y el 4 de noviembre de 2008, y trata de las elecciones de Estados Unidos... que también se celebran estos días.

Mi pequeño legado al buen doctor, que tanto me ha entretenido y de quien tanto he aprendido.