jueves, 9 de julio de 2009

Es legal. Es moral? Es lógico? Es acorde el espíritu de las leyes que regulan las libertades?

Estamos reorganizando la red informática de casa. Optimizando gastos, reciclando ordenadores, reutilizando piezas. Lo único que no nos planteamos reutilizar es el almacenamiento, porque al fin y al cabo, siempre es necesario. Así que nos vamos a comprar un disco duro grande, donde instalaremos el sistema operativo Ubuntu, y aprovecharemos también para almacenamiento.

Los que me conoceis sabeis que soy fotógrafo y tenor aficionado. Y que de vez en cuando, además, sacamos videos de Mendi. Y por qué es esto relevante? En la última modificación de las leyes del 'famoso' canon digital, se estableció que a la hora de comprar discos duros, los 'maestros', de sistema, estaban exentos de canon, mientras que los 'esclavos', que no eran de sistema, sí que lo llevaban. A los que sabíamos un poco de esto, la verdad es que nos provocaba una sonrisa: realmente los discos 'maestros' y 'esclavos' son exactamente el mismo disco, que simplemente con una patillita puesta en un sitio o en otro funcionan como lo uno o como lo otro.

Pero cuando voy a comprar un disco, precisamente 'maestro', para instalar el sistema operativo, me doy cuenta de que, para cuando 'los buenos' vamos, otros ya están de vuelta. Por ley, según me comentan en la tienda, están obligados, al venderme un disco 'maestro', de sistema, a exigirme una declaración jurada de que en ese disco no voy a almacenar contenidos multimedia. Esa es la diferencia entre un disco 'maestro' y uno 'esclavo', ambos exactamente iguales! Y ese escrito, yo no lo puedo firmar, dado que en ese disco sí voy a almacenar contenidos multimedia. Contenidos multimedia de los que soy dueño: fotografías que yo he sacado, audios donde yo canto, videos de mi perro. Contenido multimedia que supuestamente la LPI también protege, en mi favor, pero que aparentemente yo no puedo tener.

¿Cuál es la salida a este círculo vicioso? Cómo puedo hacer para tener un único disco grande, en el que instalar el sistema operativo, y en el sitio que sobre almacenar contenido multimedia de mi propiedad, sin tener que jurar que no voy a hacerlo?

Y lo siguiente sería reflexionar un poco sobre las preguntas que dan título al post. Es evidente que, si se hace esto, es porque la ley da amparo para que se haga. Pero, por qué tengo que dar cuentas a nadie de para qué voy a usar un disco? Si voy al Carrefour a comprar un cuchillo para la cocina no me hacen firmar un papel en el que una entidad privada me hiciera jurar que no voy a utilizarlo 'cerca de personas'. Sería ridículo! Y lo que es peor, totalmente contrario a la idea de libertades individuales (ojo, que el ejemplo no habla de utilizar el cuchillo 'contra personas', sino 'cerca de personas', es decir, no entramos en delitos o ilegalidades). Y, sin embargo, según para que, pues... ale, a reflexionar.

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3 comentarios:

José Antonio Doñoro  dijo...

Puedes firmar sin problemas. No te compromete a nada porque es nula de pleno derecho, ya que no lo has hecho en libertad, sino condicionado por un atentado contra tus libertades.

Anónimo dijo...

fui a comprar un disco de estos, me dieron a firmar el papelito ese ... la cara de borrego del Norit que se me puso debió ser muy descriptiva, porque el vendedor me dice: lo siento, de verdad que lo siento !
Tras unos segundos, pase de un estado "caratonto" a otro de impotencia e ira, y me negué en redondo a firmar nada. El vendedor, me comunica que, entendiendome, pero sintiendolo mucho: o firmo o no hay disco, o pago el canon y asi no firmo nada ...
sali de la tienda BALANDO !

P.D: Soy músico hace casi 20 años, usamos el soporte digital para grabaciones en el local de ensayo y ... en fin .. esto me parece una tomadura de pelo, bueno ... exactamente, OTRA MAS.
Pero es mas ... y porque narizes tengo que dar explicaciones de lo que hago con el disco ?

Salut !!!

Niretzat - Para mi dijo...

No firmé. Pagué. Además, en metálico, para que no me puedan localizar de ninguna manera. Pero, a pesar de que sea un atentado contra mis libertades, y una figura legal de chantaje, prefiero que no tengan mis datos, porque, al fin y al cabo... la ley les ampara. Y así nos va.