lunes, 3 de agosto de 2009

El pensamiento único y los medios de comunicación

Empecemos por aclarar conceptos. Cuando digo 'pensamiento único' no me refiero a lo que algunos comentan, la postura 'oficial' y 'políticamente correcta' que nos dan de la realidad. Pensamiento único puede ser también, dependiendo de las circunstancias, cosas tan 'alternativas' como las teorías conspiranoicas.

El pensamiento único se produce cuando alguien, en un lugar de público intercambio de ideas, comienza a lanzar unas que pueden ser correctas, incorrectas, buenas, o malas, verdad o mentira... pero que las acompaña con una buena guarnición de insultos, acusaciones falsas, difamaciones, y contenido político que no viene al caso.

Evidentemente, con esas formas, siempre hay quien, independientemente de lo buenas o lo malas que sean las ideas, comenta que la manera de exponerlas es otra. Sólo por ese comentario se gana una retahíla de insultos. Insultos que sempre son lo suficientemente indirectos como para poder decir que quien se da por aludido es su problema, o negar que se esté insultando.

Las primeras veces, hay quien hace el esfuerzo de obviar las formas, y responder a los argumentos. El resultado es muy parecido: todo lo que no sea decir 'suscribo punto por punto lo que dices' lleva a un chorreo de insultos y difamaciones. Evidentemente, a ver quien tiene tragaderas para aguantar eso.

El resultado puede ser de dos tipos:

1.- La gente deja de usar el canal de comunicación. Al fin y al cabo, la situación se vuelve irrespirable, y la forma de luchar contra un troll 'estándar' es no contestándole hasta que se aburra. Claro que estos no son estándar, sino fanáticos, asi que no se aburren.

2.- La gente entra al trapo a recriminarle su actitud. En cuyo caso él contestará, con toda seguridad, con la teoría conspiranoica. Se le intenta acallar porque sus ideas molestan, y precisamente por eso él va a seguir con la gran labor social de no callarse, porque hay cosas que hay que decir.

Su objetivo está claro: que a la hora de mirar el archivo, sus opiniones queden como verdad única, con cualquiera sabe qué fines. Porque si realmente quisiera, como dice, simplemente sacar a la luz cosas que han de sacarse, lo haría sin insultos, y de manera que se pudiera debatir.

Si lo que queremos es que un canal público de comunicación sobreviva al ataque de uno de estos fanáticos... qué hemos de hacer? Alguna idea?

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3 comentarios:

José Antonio Doñoro  dijo...

Si te sirve de referencia, cuando leo la versión digital de El Correo inento no bajar a leer los comentarios. Especialmente si lo que estoy haciendo es leer algo del Athletic. O de política, que hay mucho pirado por ahí que debe decirse "hoy toca meterse con los vascos".

Niretzat - Para mi dijo...

Sí, Jos, pero ese caso es distinto. Al fin y al cabo, el Correo es un medio escrito, que, aunque en la versión web permita comentarios 'casi anónimos', sigue manteniendo su propia linea editorial, que puedes continuar siguiendo incluso obviando los comentarios. Pero y si el medio de comunicación fueran los propios comentarios?

Anónimo dijo...

Jon, te veo pidiendo auxilio... ¿podremos salvar ese medio que tu y yo conocemos del acoso al que lo somete cierto personaje con sus conspiranoias?
Lo intentamos, probamos de todo, pero es difícil...

Un abrazo

Fernan