Seguro que a más de uno le puede interesar. Si es así, no dejeis de avisarme.
Un blog con vocación más de archivo personal que público... aunque todo el público sea bienvenido
Mostrando entradas con la etiqueta asociaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asociaciones. Mostrar todas las entradas
sábado, 6 de noviembre de 2010
jueves, 27 de mayo de 2010
El Azulito de AAFB en marcha
Coincidiendo con la salida a La Arboleda y el Museo Minero de Gallarta, se realizó una pequeña exhibición del microbús "cielito" propiedad de AAFB.
La jefa nos hizo este video para que podamos disfrutarlo.
_
sábado, 3 de octubre de 2009
Frente Judaico Popular, Frente Popular de Judea
Y esto hoy en día sigue siendo igual... la fragmentación y la falta de unión acaba con muchas causas nobles.
_
sábado, 1 de noviembre de 2008
Lotería de Navidad
Ya va llegando la época de la lotería de Navidad. Esto quiere decir que aun faltan 2 meses para el sorteo, que ya se lleva vendiendo 3, pero que ahora es cuando más o menos la gente y las asociaciones enpiezan a ser conscientes de lo que nos va cayendo encima.
Por qué la gente juega a la loteria de Navidad? Es evidente que juega mucha más gente que cualquier otro sorteo del año, cuando el premio es menos que un bote un poco bueno de la Bono Loto, o, desde luego, bastante menos que los Euromillones. La respuesta es muy sencilla: es una combinación de envidia y sentido del ridículo. Cuando en la empresa te mandan una circular que dice: "Este año el número del Departamento va a ser este", todo el mundo se tiene que lanzar a comprarlo, porque... claro, casi seguro que no va a tocar, pero... y si toca? Se va a forrar aquí todo el mundo menos yo? Y con qué cara voy yo luego a trabajar?
El otro motivo es que la lotería de Navidad, para las asociaciones pequeñas, es una fuente de ingresos, en algunos casos muy importante. Se sacan a la venta participaciones, en las cuales, además de lo jugado, se incluye en el precio un pequeño donativo para la asociación en cuestión. La propia asociación juega una parte (por si acaso), los socios juegan prácticaqmente todos (como van a forrarse todos menos yo), y se reparten participaciones entre amigos y conocidos, casi como un chantaje. Uno se ve obligado a comprar, en ocasiones porque, cuando sacas la de tu asociación, siempre hay alguien que saca la del club de baloncesto de su hermana, y, claro, quid pro quo...
A todo esto... tengo para vender lotería del Orfeón San Anton y de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, por si alguien quiere... ;)
Por qué la gente juega a la loteria de Navidad? Es evidente que juega mucha más gente que cualquier otro sorteo del año, cuando el premio es menos que un bote un poco bueno de la Bono Loto, o, desde luego, bastante menos que los Euromillones. La respuesta es muy sencilla: es una combinación de envidia y sentido del ridículo. Cuando en la empresa te mandan una circular que dice: "Este año el número del Departamento va a ser este", todo el mundo se tiene que lanzar a comprarlo, porque... claro, casi seguro que no va a tocar, pero... y si toca? Se va a forrar aquí todo el mundo menos yo? Y con qué cara voy yo luego a trabajar?
El otro motivo es que la lotería de Navidad, para las asociaciones pequeñas, es una fuente de ingresos, en algunos casos muy importante. Se sacan a la venta participaciones, en las cuales, además de lo jugado, se incluye en el precio un pequeño donativo para la asociación en cuestión. La propia asociación juega una parte (por si acaso), los socios juegan prácticaqmente todos (como van a forrarse todos menos yo), y se reparten participaciones entre amigos y conocidos, casi como un chantaje. Uno se ve obligado a comprar, en ocasiones porque, cuando sacas la de tu asociación, siempre hay alguien que saca la del club de baloncesto de su hermana, y, claro, quid pro quo...
A todo esto... tengo para vender lotería del Orfeón San Anton y de la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, por si alguien quiere... ;)
miércoles, 15 de octubre de 2008
El viernes fue duro
He tardado unos días en contarlo, pero fue lo ocurrido el viernes lo que me impulsó a tener un fin de semana off-line.
Por un lado, el tema laboral. Vino un gran experto a darnos un curso, y lo que me dijo, a mi en concreto, es que con las cosas que estoy haciendo, "no cree que vaya a obtener ningún resultado". Así, literalmente. Evidentemente, esto no anima precisamente a seguir haciendo las cosas....
Por otro lado, el viernes tuve una muestra de la naturaleza humana y el movimiento asociacionista. Gresca injusta en una asociación, para variar. Menos mal que he limitado mi participación al mínimo, para que estas cosas me afecten lo menos posible. Aun así, me afectan. No tenía ganas en absoluto de que me siguiera salpicando el follón, así que opté por mantenerme desconectado.
Cobarde? Puede ser. Efectivo? Sin duda.
Por un lado, el tema laboral. Vino un gran experto a darnos un curso, y lo que me dijo, a mi en concreto, es que con las cosas que estoy haciendo, "no cree que vaya a obtener ningún resultado". Así, literalmente. Evidentemente, esto no anima precisamente a seguir haciendo las cosas....
Por otro lado, el viernes tuve una muestra de la naturaleza humana y el movimiento asociacionista. Gresca injusta en una asociación, para variar. Menos mal que he limitado mi participación al mínimo, para que estas cosas me afecten lo menos posible. Aun así, me afectan. No tenía ganas en absoluto de que me siguiera salpicando el follón, así que opté por mantenerme desconectado.
Cobarde? Puede ser. Efectivo? Sin duda.
martes, 16 de septiembre de 2008
Novedades ferroviarias virtuales
El en diario El Correo se publica hoy una noticia sobre la modernización de la conexión ferroviaria Bilbao - Madrid, con la retirada del Talgo y su sustitución por un nuevo servicio de Alta Velocidad Alvia.

La verdad es que entre los aficionados era un secreto a voces. Hace unos ocho meses que renfe tenía intención de haberlo hecho, pero tenía un problema, y sigue teniendolo: el Talgo cuya desaparición se trata hoy es el único tren que pasa por la linea directa Madrid - Burgos, y el único que para en Aranda de Duero. La idea de Renfe era, según se rumorea en los círculos de aficionados, que al desaparecer este tren, la linea pasara a acoger trenes regionales, de forma que aranda mantuviese un servicio de ferrocarril. El problema es que, tal y como hacen otras comunidades (léase Aragon, Cantabria, Extremadura, Galicia o Andalucía) o esta misma en otras lineas (Robla, Salamanca, Soria...), los servicios regionales han de ir acordados y financiados por la Junta. Y desde la Junta, aunque no encuentro los enlaces de prensa los buscaré si es necesario, lo único que han hecho es no ir a reuniones para poner esto en marcha, y hacer declaraciones diciendo que Aranda ya tiene un buen servicio de autobús.
Hace ya algún tiempo, la Plataforma Arandina en Defensa del Ferrocarril convocó una manifestación reclamando un servicio ferroviario digno para el pueblo. Un pueblo de unas 30000 personas, y 10000 almas en la manifestación. (Noticia) Que, aparentemente, los políticos han preferido pasarse por el forro. Así nos va. Desde aquí, vaya un pequeño pero sentido homenaje hacia los impulsores de esta plataforma.

Aparte de la mala noticia que es para Aranda, no cabe duda que para Bilbao un segundo tren rápido es una mejora. Y cuando pongan un tercero lo será aun más. Pero antes, está la modernización de los servicios a Barcelona. El tren nocturno va a ser, aparentemente y siempre según los rumores, sustituido por un tren Alvia de serie 120 en horario de tarde, mientras el veterano Talgo III sigue su servicio hasta al menos diciembre. Pasada esta fecha (o cuando el pobre "venerable" se caiga a cachos, lo que suceda más tarde) también cambiarán el Talgo por otro modelo de tren más moderno, más rápido, diferente. Hay ganas de verlo, ya.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Intentando aglutinar. Ole por ARMF!!
Cuando hablaba del movimiento asociacionista, comentaba que uno de los problema era la fragmentación, y cómo era necesario, de alguna manera, superarla.
En ARMF (Asociación para la restauración del material ferroviario, en Lleida) se han propuesto unir a los aficionados en una tarea, para pulsar las posibilidades de unidad. La idea es "poner en valor" una locomotora tipo 1600 que hasta hace poco se usaba para obras, devolviéndola a la decoración que ostentaba cuando estaba en servicio regular, y utillizarla después para lo que está pensada: remolcar trenes (en este caso turísticos). Para ello, intentan aglutinar los esfuerzos de todos los aficionados, tanto en forma de aportaciones económicas (desgravables posteriormente), como en forma de trabajo presencial en el taller.
Personalmente, he de decir que tengo intención de intentar ayudar de las dos formas, pero, mientras llega mi momento, aquí está toda la información.
En ARMF (Asociación para la restauración del material ferroviario, en Lleida) se han propuesto unir a los aficionados en una tarea, para pulsar las posibilidades de unidad. La idea es "poner en valor" una locomotora tipo 1600 que hasta hace poco se usaba para obras, devolviéndola a la decoración que ostentaba cuando estaba en servicio regular, y utillizarla después para lo que está pensada: remolcar trenes (en este caso turísticos). Para ello, intentan aglutinar los esfuerzos de todos los aficionados, tanto en forma de aportaciones económicas (desgravables posteriormente), como en forma de trabajo presencial en el taller.
Personalmente, he de decir que tengo intención de intentar ayudar de las dos formas, pero, mientras llega mi momento, aquí está toda la información.
domingo, 17 de agosto de 2008
Me siento sucio
Hay veces en la vida en que tocan hacer cosas que preferiríamos no hacer, aunque no tengamos más remedio. Evidentemente, que, precisamente por ello, se acaban haciendo, pero la sensación es muy desagradable.
Una de las asociaciones a las que pertenezco y que, como ya comenté, he dejado apartadas por trabajo, tiene hoy una actividad importante. Con la peculiaridad de que me toca encargarme de la parte técnica, de la misma forma que me he estado encargando estos últimos años.
Sinceramente, preferiría no hacerlo. Lo primero, porque, como ya he dicho, por trabajo he tenido que optar por separarme de este tipo de actos. Y, lo segundo, porque después de una serie de decisiones que la junta directiva llevó a tomar a la asamblea, con las que no estoy de acuerdo (y creo que los estatutos de la asociación tampoco, pero no se dignan facilitármelos), no me siento a gusto estando allí, y menos ejerciendo un puesto de "responsabilidad". Lo que el cuerpo me pide hacer es decir "ahí os compongais". Hace semanas que estoy diciendo que era necesario formar a alguien para hacer este trabajo, por si acaso yo, por lo que sea, no pudiera. Pero no se han molestado en ello.
Ahora mismo, sigo estando enfermo, y, para más inri, deseando no hacerlo. Pero como no han preparado a nadie más para que lo haga, pues ahora mismo la presión familiar que tengo para superar el asco que me doy, y no darles una lección (que realmente sería algo, si no grave, sí bastante serio para el devenir futuro de la asociación) es grande. Tan grande que no tengo alternativa: voy a ir y lo voy a hacer.
Me siento sucio por ello, y por la sensación de haber fallado a quienes, afectados directamente por aquellas decisiones incorrectas, están de acuerdo conmigo en que la asociación (su junta directiva en concreto) se merece una lección, un poquito de su propia medicina, un grave revés de gestión producido por aquellas deciciones incorrectas. Querría dejarles tirados hoy, pero no soy capaz. Me siento muy mal por no hacerlo, y he de pedir disculpas a quienes contaban con que sí lo haría. Pero creo que a la larga, me sentiría aun peor al contrario.
A veces, las opciones que tenemos ahcen que, hagamos lo que hagamos, acabemos sintiendonos mal. Sintiendonos sucios.
Una de las asociaciones a las que pertenezco y que, como ya comenté, he dejado apartadas por trabajo, tiene hoy una actividad importante. Con la peculiaridad de que me toca encargarme de la parte técnica, de la misma forma que me he estado encargando estos últimos años.
Sinceramente, preferiría no hacerlo. Lo primero, porque, como ya he dicho, por trabajo he tenido que optar por separarme de este tipo de actos. Y, lo segundo, porque después de una serie de decisiones que la junta directiva llevó a tomar a la asamblea, con las que no estoy de acuerdo (y creo que los estatutos de la asociación tampoco, pero no se dignan facilitármelos), no me siento a gusto estando allí, y menos ejerciendo un puesto de "responsabilidad". Lo que el cuerpo me pide hacer es decir "ahí os compongais". Hace semanas que estoy diciendo que era necesario formar a alguien para hacer este trabajo, por si acaso yo, por lo que sea, no pudiera. Pero no se han molestado en ello.
Ahora mismo, sigo estando enfermo, y, para más inri, deseando no hacerlo. Pero como no han preparado a nadie más para que lo haga, pues ahora mismo la presión familiar que tengo para superar el asco que me doy, y no darles una lección (que realmente sería algo, si no grave, sí bastante serio para el devenir futuro de la asociación) es grande. Tan grande que no tengo alternativa: voy a ir y lo voy a hacer.
Me siento sucio por ello, y por la sensación de haber fallado a quienes, afectados directamente por aquellas decisiones incorrectas, están de acuerdo conmigo en que la asociación (su junta directiva en concreto) se merece una lección, un poquito de su propia medicina, un grave revés de gestión producido por aquellas deciciones incorrectas. Querría dejarles tirados hoy, pero no soy capaz. Me siento muy mal por no hacerlo, y he de pedir disculpas a quienes contaban con que sí lo haría. Pero creo que a la larga, me sentiría aun peor al contrario.
A veces, las opciones que tenemos ahcen que, hagamos lo que hagamos, acabemos sintiendonos mal. Sintiendonos sucios.
viernes, 1 de agosto de 2008
Movimiento asociacionista
Ahora mismo estoy en un momento laboral muy intenso, muy importante, y bastante clave, por lo tanto he tenido que dejar durante un tiempo de lado el movimiento asociacionista.
Eso quiere decir que, aunque no he causado baja en ninguna de las 3 asociaciones a las que pertenezco, he tenido que dejar la implicación activa en ellas.
Dos de ellas son asociaciones de amigos del ferrocarril, y en ambas realizaba trabajos más allá de las obligaciones básicas de un socio. Como un compañero de afición comentó una vez:
La tercera asociación es ligeramente diferente: es un coro. De manera que, a priori, se presupone que quien va es para cantar... además de pagar una cuota, por supuesto. El problema es que a veces, como es mi caso ahora, es necesario disponer del tiempo que de otra manera se dedicaría a ensayos y actuaciones. Y esto establece un problema. Porque... ¿qué se tiene que hacer con quien quiere mantener el contcto con el coro, ayudar en la medida de sus nuevas posibilidades, incluso pagar la cuota de una forma o de otra... pero no puede ensayar ni actuar? A mi personalmente, la lógica me dice que, aun sabiendo y anotando que no se puede contar con ese miembro para los ensayos o las actuaciones, y elaborando una lista correcta a ese respecto que permita una correcta "gestión musical", mientras alguien tenga voluntad de continuidad, si tiene un problema que le impide cumplir con todas las 'obligaciones', se debería ser comprensivo. A otros, aparentemente la lógica les dice que tienen que convencer a la gente de que es necesario que la gente en la situación que describo cause baja. El resultado suele ser que si a quien sí quiere estar se le dice "pues nosotros no queremos que estés", las ganas de colaborar se le terminan. En el presente y en el futuro.
Pero el aspecto en el que quería incidir en esta entrada no es este, sino el de la fragmentación. En los dos tipos de asociaciones que he mencionado, se da un fenómeno muy curioso: aunque el tamaño hace gran parte de la fuerza y la capacidad de actuaciones de mayor interes, el movimiento asociacionista tiende a ir en sentido contrario: en lugar de organizarse unos pocos grupos grandes, se fragmentan en pequeños grupos, a veces incluso enfrentados. En Bizkaia hay 131 coros federados, algunos de ellos my muy pequeños. (Fuente: BAE). En España hay al menos 115 asociaciones de Amigos del Ferrocarril (Fuente: FEAAAAF), de nuevo algunas de ellas muy pequeñas, de solo 4 o 5 socios. Incluso a esta situación hay que añadirle dos agravantes: la desconfianza y la medallitis. Cada asociación trabaja por su cuenta, y en contadas ocasiones se ponen de acuerdo para remar en la misma dirección (ejemplos de cuando sí serían la semana coral vizcaína, que, acorde los rumores, ya está empezando a generar algunos descontentos, o los acuerdos entre PIAF y la FCMAAF). Además, en ocasiones la colaboración se torna imposible, dado que el trabajo que cada asociación hace es guardado de la manera más celosa posible, dado que luego quien lo hace quiere que muy claramente se le reconozca el mérito. O, pero aun, porque si se da a conocer ese trabajo, puede ser que alguien de fuera venga y lo pise, lo imposibilite, o incluso se lo apropie.
Vamos, que la propia mentalidad, en ocasiones desconfiada, y en ocasiones con motivos, de los asociados hace que se tienda a la fragmentación. Y es una pena, porque, insisto, se conseguirían más, mayores y mejores resultados, siendo pocos grupos de mayor tamaño. O, al menos, si tan necesario fuera mantener la identidad de los grupos, trabajando juntos a través de una entidad 'superior' que coordinara los esfuerzos, organizara grupos de trabajo, supervisara el trabajo de unos y otros para poder evitar redundancias y duplicaciones, para que no se repitieran pasadas usurpaciones, para asignar recursos en una labor u otra, para negociar con más fuerza ante las instituciones... en resumen, para, aun fragmentados, poder trabajar como grandes.
¿Por qué si, por ejemplo, que no sé si es el caso, la asociación Castejonera tiene problemas para mantener el Platanito, no puede la federación convocar un 'grupo de mantenimiento' en el que entraran ARMF, AZAFT y AAFB a trabajar con la castejonera? ¿Por qué si es necesario un gran coro para una obra en concreto, BAE no puede poner en contacto a San Anton Abesbatza, Lagundi, Inmaculada, Danok Bat y Usánsolo para que juntos formen un gran coro que pueda afrontar grandes obras, y aspirar a una gran financiación?
En fin, tal vez sesa demasiado complicado.
A la derecha, entre los enlaces, los de las asociaciones a las que pertenezco.
Eso quiere decir que, aunque no he causado baja en ninguna de las 3 asociaciones a las que pertenezco, he tenido que dejar la implicación activa en ellas.
Dos de ellas son asociaciones de amigos del ferrocarril, y en ambas realizaba trabajos más allá de las obligaciones básicas de un socio. Como un compañero de afición comentó una vez:
Algunos socios se implican poco, hasta el punto de pagar solo la cuota, otros se implican más, participando en las acciones que se les proponen, y unos pocos dedican enormes esfuerzos a tirar del carro para todos. Y, aunque hay que agradecer más su trabajo a estos últimos, todos son necesarios. Y si algún día dejan de aparecer los del último tipo, será mala señal: señal de que la ilusión se está acabando.Yo siempre he procurado ser de los que se implican, de los que tiran del carro, de manera que me había implicado en una serie de tareas en ambas asociaciones. Y tenía planes para llevar aun más allá esta implicación. Ahora ha quedado todo parado, y soy un socio de base, de los del primer tipo. No negaré que echo de menos el poder dedicarme a aquello, pero es cierto que necesito para mi trabajo el tiempo que tendría que dedicarle a las asociaciones.
La tercera asociación es ligeramente diferente: es un coro. De manera que, a priori, se presupone que quien va es para cantar... además de pagar una cuota, por supuesto. El problema es que a veces, como es mi caso ahora, es necesario disponer del tiempo que de otra manera se dedicaría a ensayos y actuaciones. Y esto establece un problema. Porque... ¿qué se tiene que hacer con quien quiere mantener el contcto con el coro, ayudar en la medida de sus nuevas posibilidades, incluso pagar la cuota de una forma o de otra... pero no puede ensayar ni actuar? A mi personalmente, la lógica me dice que, aun sabiendo y anotando que no se puede contar con ese miembro para los ensayos o las actuaciones, y elaborando una lista correcta a ese respecto que permita una correcta "gestión musical", mientras alguien tenga voluntad de continuidad, si tiene un problema que le impide cumplir con todas las 'obligaciones', se debería ser comprensivo. A otros, aparentemente la lógica les dice que tienen que convencer a la gente de que es necesario que la gente en la situación que describo cause baja. El resultado suele ser que si a quien sí quiere estar se le dice "pues nosotros no queremos que estés", las ganas de colaborar se le terminan. En el presente y en el futuro.
Pero el aspecto en el que quería incidir en esta entrada no es este, sino el de la fragmentación. En los dos tipos de asociaciones que he mencionado, se da un fenómeno muy curioso: aunque el tamaño hace gran parte de la fuerza y la capacidad de actuaciones de mayor interes, el movimiento asociacionista tiende a ir en sentido contrario: en lugar de organizarse unos pocos grupos grandes, se fragmentan en pequeños grupos, a veces incluso enfrentados. En Bizkaia hay 131 coros federados, algunos de ellos my muy pequeños. (Fuente: BAE). En España hay al menos 115 asociaciones de Amigos del Ferrocarril (Fuente: FEAAAAF), de nuevo algunas de ellas muy pequeñas, de solo 4 o 5 socios. Incluso a esta situación hay que añadirle dos agravantes: la desconfianza y la medallitis. Cada asociación trabaja por su cuenta, y en contadas ocasiones se ponen de acuerdo para remar en la misma dirección (ejemplos de cuando sí serían la semana coral vizcaína, que, acorde los rumores, ya está empezando a generar algunos descontentos, o los acuerdos entre PIAF y la FCMAAF). Además, en ocasiones la colaboración se torna imposible, dado que el trabajo que cada asociación hace es guardado de la manera más celosa posible, dado que luego quien lo hace quiere que muy claramente se le reconozca el mérito. O, pero aun, porque si se da a conocer ese trabajo, puede ser que alguien de fuera venga y lo pise, lo imposibilite, o incluso se lo apropie.
Vamos, que la propia mentalidad, en ocasiones desconfiada, y en ocasiones con motivos, de los asociados hace que se tienda a la fragmentación. Y es una pena, porque, insisto, se conseguirían más, mayores y mejores resultados, siendo pocos grupos de mayor tamaño. O, al menos, si tan necesario fuera mantener la identidad de los grupos, trabajando juntos a través de una entidad 'superior' que coordinara los esfuerzos, organizara grupos de trabajo, supervisara el trabajo de unos y otros para poder evitar redundancias y duplicaciones, para que no se repitieran pasadas usurpaciones, para asignar recursos en una labor u otra, para negociar con más fuerza ante las instituciones... en resumen, para, aun fragmentados, poder trabajar como grandes.
¿Por qué si, por ejemplo, que no sé si es el caso, la asociación Castejonera tiene problemas para mantener el Platanito, no puede la federación convocar un 'grupo de mantenimiento' en el que entraran ARMF, AZAFT y AAFB a trabajar con la castejonera? ¿Por qué si es necesario un gran coro para una obra en concreto, BAE no puede poner en contacto a San Anton Abesbatza, Lagundi, Inmaculada, Danok Bat y Usánsolo para que juntos formen un gran coro que pueda afrontar grandes obras, y aspirar a una gran financiación?
En fin, tal vez sesa demasiado complicado.
A la derecha, entre los enlaces, los de las asociaciones a las que pertenezco.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)