viernes, 19 de febrero de 2010

Crónica de Italia IV: más en Roma

El día 3 fuimos a visitar la roma clásica: Coliseo, Palatino, Foro... en Coliseo, con un guía que hacía lo posible por convencernos de que los antiguos romanos vivían igual que nosotros pero sin electricidad, y de que el coliseo era básicamente lo mismo que un estadio actual, con capacidad para 70000 espectadores. Vamos, que al final, parecía que estuvieramos viendo las ruinas del Estadio de la Peineta en el año 4000. Pero teniendo en cuenta que también nos explicó que la caída del imperio romano se produjo cuando constantino decidió mudarse al imperio de Oriente, y los polñiticos fueron también yendo poco a poco allí, llevandose recursos, hasta que en Roma no quedo nada interesante y por eso pudieron entrar los bárbaros, lo cual creo que no es históricamente demasiado exacto, así que no sé si hacerle demasiado caso.

Pero bueno, nos pasamos un montón de horas pateando todo ello, y, después de volver al hotel también andando, no dio la cosa para mucho más: unas fotos nocturnas del Vaticano, unas cervezas en un bar de Cola de Rienzo, y para el hotel...

Esta vez no pongo el recorrido porque el movimiento por la zona de la Roma antigua es irreproducible. Pero no dudo que, de kilómetros, estuvo la cosa parecida a los días anteriores.

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jueves, 18 de febrero de 2010

Si Europa consiste en esto, que se la queden. No me interesa.

Cuando uno habla de Europa, viene a la mente un lugar con gente civilizada, tolerante, y pueblos prósperos con sistemas sociales avanzados. De ahí que sea relativamente habitual escuchar cosas como "Europa empieza en los Pirineos", cuando alguien cree que, al sur de la muga, se están haciendo las cosas peor que al norte.

De igual modo, normalmente los partidos de las competiciones europeas suelen ser una fiesta del futbol, de buen rollo y hermanamiento entre aficiones. Varias veces, tanto ganando como perdiendo partidos, nos hemos quedado en San Mamés un rato largo, intercambiando aplausos las aficiones por lo que ha sido una tarde agradable y una gran noche de futbol.

Por eso, el cambio en las cosas, sorprende. Que con ocasión de un partido del Anderlecht, se planten en Bilbao 2000 belgas (presuntamente), durante toda la tarde provocando disturbios, entrar al campo, destrozar asientos, lanzar bengalas, botellas de cristal... (he esquivado una litrona por medio metro, he tenido suerte), invadir el campo, arramblar a patadas... eso no es futbol, y, seguro, no es civilización. Y si es en esto en lo que consiste Europa, pues para ellos Europa, que a mi no me interesa.

Pero, en todo caso, lo que está claro es que, si estamos en Europa, debemos ser los mas tontos de Europa. Porque si yo me planto en cualquier estadio al norte de los Pirineos, y me pongo a romper asientos, encender bengalas, lanzar botellas, invadir el campo, y demás, seguro que la policia viene enseguida a disolverme, y acabo en la carcel, o en el hospital, y con razón. Sin embargo, en San Mamés, a estos energúmenos, la Ertzaintza les ha dejado hacer desde que han entrado. Y yo no lo entiendo...

Una afición visitante liándola en campo ajeno. No es la primera vez que hablo de ello en el blog, aunque no pensé que lo llegaría a vivir tan de cerca. Es triste.
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miércoles, 17 de febrero de 2010

Tiempo justo para una entrada recopilatoria

Las piernas se van recuperando poco a poco (a fuerza de obligarlas a andar) de la paliza del otro día.

Ayer, después de un montón de horas de trabajo intenso, a la noche pude relajarme unos minutos. Simplemente sentándome en un banco bajo el atardecer. Fue agradable.

Hoy sin embargo, todo lo contrario. Muchísimo trabajo, y lo que es peor, la desagradable sensación de que no soy capaz de hacerlo. Aparte de los madrugones. Me están minando.

Y, lo peor, Mendi está empezando a tener algún episodio de comportamiento raro. Es un rato que parece que se desorienta, ladra sin motivo aparente, se mueve como si estuviera mareado... En un par de minutos está otra vez normal, contento, y jugando (o pidiendo comida) como si nada. El veterinario nos dice que a partir de cierta edad, pueden ser ratos que vea peor, y se ponga nervioso, que es relativamente habitual. Pero no por ello nos va a asustar menos.

Tengo pendientes varias entradas: dos más sobre Italia, la que el amigo D.Erro pedía el otro día sobre el accidente ferroviario en Bélgica, y una sobre algunas asociaciones de vecinos. Tendrán que esperar a que se me reduzca un poco la carga de trabajo. Bastante tiempo me quita escribir estas 4 lineas sin formato, sin contenido multimedia, ni nada.

Parece que el teléfono ha cascado. Quien me llama dice que no me oye. Ya me fastidia, porque el E90 está siendo el mejor teléfono que he tenido. Supongo que habrá que ir mirando un E75, o, mientras tanto, algún Android para probarlo en la época de transición. Alguna sugerencia?

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lunes, 15 de febrero de 2010

De San Mames a La Arena

Hoy me he pasado. Iba a andar un rato, y he terminado metiendome una paliza de casi 26 km, en algo más de 5 horas:


Básicamente, me han sobrado los 3 últimos. Pero en el Bidegorri, una vez que pasas Gallarta no hay vuelta atrás: el COL D'BIDEGORR (que le ha llamado alguna vez Jessica) no tiene salidas intermedias, tienes que llegar a La Arena sí o sí. He llegado con el tobillo izquierdo bastante cargado, por no decir hecho polvo, y encima me ha tocado coger un autobús para volver, con el correspondiente mareo. Llevo mal yo los autobuses...

En fin, me da la sensación de que, o consigo que las cosas cambien mucho, o no estoy para hacer 5 etapas de 25 km en el camino de Santiago. 5 de 15, podría ser, pero de 25, ahora mismo, no. Si quiero intentarlo, habrá que seguir practicando.

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sábado, 13 de febrero de 2010

Cronica de Italia III: Primer paseo por Roma.

Nos bajamos del tren en Roma Termini, cogemos el metro al Hotel, y nos lanzamos a patear Roma. A ver un poco las cosas más interesantes eb un recorrido de unos 14 km...


Ver Pateando Roma I en un mapa más grande


Primero a la Piazza del Popolo, bajar por la Via del Corso viendo tiendas, girar a la izquierda hasta Piazza di Spagna, seguir a la Fontana de Trevi, luego hasta la columna y el foro de Trajano, sacar unas fotos nocturnas del coliseo, volver a la plaza Venecia, Panteón, Piazza Navona, y a cenar tranquilamente al trastevere: antipasti, pizza, calzone, y tiramisú del de verdad, regado con una botella de Chianti. Después de cenar, volver paseando por el Tiber, pasando por el Castel Sant'Angelo, hasta el hotel (y, por qué no, vamos a hacer un poquito publicidad, que nos trataron muy bien. ;) )

Mi reflexión en este caso, además de la típica, la Roma eterna, las construcciones de tantas épocas, todo lo que hay para ver, etc, etc, etc... viene por esta foto:

Fontana de Trevi, un 2 de febrero, y una cantidad de gente que asusta. Y eso que se supone que hay una crisis mundial. No quiero pensar cómo será eso un 5 de agosto!! Qué agobio!!

viernes, 12 de febrero de 2010

Crónica de Italia II: viajando en tren

Una vez hecha la visita a Pisa, tocaba desplazarse a Roma. Pasa ello, qué mejor que coger un tren, para dos aficionados al Ferrocarril. Un viaje de unos 350 km, que, en el Intercity 505, se realizaba en unas 3 horas y media (a las que finalmente hubo que añadir media hora de retraso).

La sensación que me dieron los ferrocarriles italianos fue un poco contradictoria. Por un lado, aparenta ser un gran servicio de transporte, con muchos trenes a todos los sitios (supongo que eso será posible por tener mucha población, y muy repartida en muchas ciudades medianas, con algo más de la mitad de población, y el 80% apiñada en unas pocas grandes ciudades, como pasa en otra península cercana, eso aparenta ser más complicado). Con un buen servicio al cliente, como se trasluce de los múltiples canales de venta de billetes, (estaciones, máquinas autoventa, internet: Probamos todos, y sin ningún problema), de la megafonía en los trenes (en cada estación que recorríamos anunciaban, en inglés e italiano, el retraso que íbamos llevando, y pedían disculpas por ello), y del trato del personal que nos topamos (ya conté en la primera parte lo que pasó en el cercanías).

Pero, por el otro, los trenes estaban tremendamente sucios, mal cuidados (no desde el punto de vista mecánico, que supongo que serían perfectamente seguros, sino del estético y de la comodidad), llenos de graffitis. De hecho, y contrariamente a mi costumbre (no dar propaganda a los grafiteros que nos destrozan los trenes, porque sería ayudarles a conseguir sus objetivos, que son contrarios a los nuestros), voy a subir una sola foto para ilustrarlo:


Graffitis en el frontal, grandes graffitis en el lateral.

Y por dentro, la suciedad y la falta de mantenimiento también eran patentes. Dos detalles ilustrativos: en el IC, mi asiento estaba roto, y si intentabas moverte, se salía toda la parte horizontal. En el cercanías, la máquina de aire acondicionado estaba sucia con restos de... bueno, mejor ver la foto:

Qué tiene el aparato encima y debajo de las rejillas?

La excepción a esto era el Leonardo Express, el tren que va de Roma Termini al Aeropuerto Leonardo de Vinci (AKA Fiumicino): limpísimo, sin un graffiti... estupendo. Claro, a un precio de 11 euracos un viaje de menos de media hora...

Finalmente llegamos a Roma Termini, una pedazo de estación con 29 vías de servicio, conexión con metro y tranvías, que hace que Puerta de Atocha parezca un pequeño apeadero de feve. Con muchísimo movimiento (de hecho, tal vez demasiado: un poco agobiante bregar entre tantísima gente hacia todos los sitios). Con un montón de trenes, y mucho movimiento: cercanías de dos pisos (y de uno), trenes convencionales en push-pull con locomotora monocabina y cabina piloto, unidades de tren tipo pendolino o etr... vamos, de todo.

Y con unas pocas fotos de trenes terminamos la entrada de hoy:





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jueves, 11 de febrero de 2010

Inciso: sensaciones

Esta semana estoy mucho más ocupado de lo previsto, de forma que, aparentemente, la crónica italiana va a demorarse un poco.

Anoche ha vuelto a nevar. Paseando con Mendi, empezaba a cuajarnos encima. Por la mañana ya ha parado, pero aun hay bastante hielo. Un par de patinazos llegando al tren ya han caído.

El tren llega tarde. Habrá mucha nieve en Carranza?

El pueblo cada vez está más aislado. Las obras han cortado la carretera normal, y hay que dar un rodeo por la autovía. En ella, también han cortado una de las dos calzadas. Y, además, para bici o ciclomotor, que no sirve la autovia, había una carreteruca vecinal... Que también han cortado. Quisieraa saber por dnde tendría que ir en el caso de que usara estos medios, pero me temo la respuesta: ya me encontré, en una ruta, una carretera cortada para peatones por estas mismas obras, y la "solución" fue dar la vuelta...

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domingo, 7 de febrero de 2010

Crónica de Italia I: Pisa



Según llegamos al aeropuerto, vamos a coger el tren, y la primera en la frente. La oficina de venta de billetes para ir en tren del aeropuerto a la ciudad estaba muy bien señalizada, y la salida a andenes también, pero lo que no descubrimos hasta que ya entramos al tren era que había unas cajas amarillas a la entrada para validarlo. Por suerte el interventor estuvo muy simpático, y, cuando fui a preguntarle si había que validarlo, nos hizo una validación a mano.

Tras un recorrido en tren realmente corto (perfectametne podríamos haberlo hecho andando de haberlo sabido, Pisa es una ciudad pequeña y el aeródromo está muy cerca), nos instalamos en el hotel, en la misma plaza de la estación.

La estación desde nuestra habitación. A que está cerca?

Una vez instalados, un paseito por pisa, para ver el conjunto monumental y comer. Realmente sl paseo lo repetimos dos veces, una por la tarde y otra por la noche, para poder tener perspectivas diferentes. En total, unos 14 km, que para un solo día no está nada mal.



Ver Pateando Pisa en un mapa más grande

La verdad es que el recinto histórico es muy chulo, y que, incluso siendo febrero, había bastante turista... de día. Porque de noche, no había ni un alma. Y todas las tiendas incluso los chiringuitos de recuerdos y similares, todo cerrado.

Conjunto monumental de día - Conjunto monumental de noche.

En conjunto, una visita muy recomendable. Incluyendo subir a la torre, que hay quien dice que no merece la pena, pero a mi me pareció que sí. La sensación de que el suelo se mueve de lado conforme vas cogiendo las distintas inclinaciones de la torre, es curiosísima, es como ir en barco. Y las vistas desde arriba, por supuesto.

Una reflexión. El conjunto monumental es impresionante, pero... si la torre no estuviera inclinada... sería igual de famoso? Seguramente no.



sábado, 6 de febrero de 2010

Aterrizando...

"Atención señores viajeros, iniciamos aproximación al aeropuerto de destino. Por favor apaguen todos sus dispositivos electrónicos, permanezcan con el cinturón de seguridad abrochado, y coloquen el respaldo de sus asientos en posición vertical"

La aproximación, el descenso, y tomar tierra. A veces, algunas personas aplauden.

"Por favor, señores viajeros, permanezcan sentados en sus asientos con sus cinturones de seguridad abrochados mientras llegamos al área de estacionamiento de la terminal. Recuerden mantener apagados sus teléfonos móviles hasta que el avión se haya detenido completamente y las puertas hayan sido abiertas".

"Tripulación, abrimos puertas"

Y, en ese momento, suena repetidas veces el sonido qu más se oye en europa cuando aterriza un avión:



Más concretamente, las 5 últimas notas.

Todo el mundo encendiendo sus móviles. Incluído yo.

Con este pequeño apunte de sensaciones empiezo el relato de la aventura italiana...

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jueves, 4 de febrero de 2010

Cienes y cienes de kilometros

Supongo que a más de uno parecerá raro ver el blog sin actualizar tantos días, comentarios pendientes de aceptar, y demás. La explicación es bien sencilla:

Estoy de vacaciones en Italia, visitando Pisa y Roma. Las tarifas de umts en roaming son prohibitivas, y las del wifi de los hoteles, antzeko parecido.

Así que aprovecho ahora que estoy tomando una cerveza en un garito del Trastevere romano, con wifi, para abrir boca: la semana que viene, mi experiencia itaaliana, sensacines del pais, lo que he pateado, y màs.

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